Chrome podría incluir un bloqueador de anuncios: cómo cambia esto el juego

El miércoles pasado, el Wall Street Journal publicó un artículo sobre los planes de Google de incluir un bloqueador de anuncios en una futura versión de su navegador Chrome. La noticia es probablemente una sorpresa para todos, incluidos los anunciantes, los editores y la gente que navega por la web. ¿Por qué querría Google bloquear los anuncios? ¿Acaso su modelo de negocio no se basa en la distribución de publicidad y en el cobro de una parte de los ingresos para luego distribuir una parte a los sitios web que muestran los anuncios? Esto puede sonar aún más chocante, pero la inclusión de un bloqueador de anuncios en Chrome podría resultar bastante ventajosa para la empresa.

La historia

Antes de entrar en materia, haría un flaco favor si no mencionara que la historia del Wall Street Journal cita como fuente a «personas familiarizadas con la empresa». Por lo que sabemos, eso podría significar que procede de la rumorología. Podría ser perfectamente una historia real, pero siempre que se utilicen fuentes anónimas, sería prudente tomar la historia con un pequeño grano de sal, independientemente de quién la informe.

La noticia es que Google está planeando incluir un software de bloqueo de anuncios en una próxima versión de Chrome y que lo anunciará dentro de algunas semanas. Esa es la afirmación sobre la que gira todo. El resto es especulación basada en esa alegación.

Entonces, ¿por qué haría esto Google?

OK, así que Google está haciendo algo que parece contraproducente. ¿Qué pasa?

Si escarbamos un poco bajo la superficie y reflexionamos durante unos minutos, la respuesta empieza a tomar forma. Es una táctica contra los anuncios molestos. Cuando aparecieron los bloqueadores de anuncios, su objetivo principal era eliminar esos llamativos anuncios que aparecían constantemente por toda la pantalla sin previo aviso. A finales de los 90, estos anuncios estaban de moda y normalmente te dejaban boquiabierto mientras cerrabas constantemente las ventanas sólo para llegar a la página que querías. Esta aterradora práctica ha cesado en gran medida y ahora los bloqueadores de anuncios bloquean sin descanso.

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Lo que Google quiere hacer con su bloqueador de anuncios (muy probablemente) es establecer una línea roja por la que no pasen los anuncios molestos. Estos son los anuncios que nadie tolera. Ver un pequeño anuncio aquí y allá salpicado en una página web no es el tipo de cosa que hace que la gente se enfade, así que no hay una demanda inmensa para eliminarlos.

La idea es asegurarse de que los sitios web cumplan las «Better Ads Standards» de la Coalition for Better Ads. Si Google puede bloquear las cosas abiertamente molestas por sí mismo, ha eliminado parte de la futura demanda de otros bloqueadores de anuncios comunes como Adblock. Actualmente, Google paga a Adblock por las exenciones de sus anuncios. Es una forma muy improductiva de proceder para una empresa que controla una gran parte del mercado de la navegación. Al incluir su propio bloqueador de anuncios, con el tiempo, Google puede (en teoría) reducir sus pérdidas de capital debido al pago de tasas e incluso forzar al mercado de bloqueo de anuncios a un estado de sumisión letárgica.

Sin embargo, hay que recordar que no tenemos forma de saber cuáles son los planes reales de Google. Sólo es muy plausible que éste sea su punto de vista, ya que es difícil reunir cualquier otra razón concebible para que una empresa invierta recursos en un plan para crear un nuevo producto de esta naturaleza y lo incluya por defecto en otro de sus productos.

Más allá de los planes

En cuanto a esta especulación, surgen muchos «y si». ¿Y si, por ejemplo, Google utilizara esto como palanca contra otras redes publicitarias (como Yahoo Ads e Infolinks), cobrándoles por entrar en su lista de exención? Eso sería un conflicto de intereses, ¿no?

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Bueno, Adblock ya lo hace, así que el pago de las tasas se trasladaría a Google. La diferencia es que las empresas podrían acabar pagando unas tasas algo menores porque, a diferencia de Adblock, el bloqueador de anuncios de Google Chrome no funcionará en todos los navegadores importantes.

Otra preocupación (más legítima) es que Google simplemente bloquee los anuncios de vídeo en cualquier servicio de vídeo que no sea YouTube. Aunque la probabilidad de que esto ocurra es cuestionable, hay muchas razones para creer que esto podría ocurrir en el futuro. En ese caso, los anuncios de vídeo pueden convertirse en un campo de batalla constante, ya que es fácil cambiar los métodos de publicidad para eludir el bloqueador de anuncios. Entrar en ese tipo de batalla exigiría muchos recursos a Google, que probablemente estaría más centrado en desarrollar sus productos para hacerlos más atractivos para los usuarios y los editores. No es un juego al que quieran jugar a largo plazo.

¿Ves algún otro motivo de preocupación en este nuevo movimiento de Google? Hablemos de ello en un comentario!