El 16 de septiembre de 2016, Apple hizo un movimiento sin precedentes al lanzar el iPhone 7 sin la tradicional toma de auriculares de 3,5 milímetros que suele utilizar para escuchar su música. En su lugar, decidió concentrarse en la venta de accesorios propios y Bluetooth para los dispositivos de escucha. Parecía una decisión extraña hasta que Google decidió responder no incluyendo una toma de auriculares en su teléfono Pixel 2. Lo que parece el inicio de una tendencia llevará a otra: La exclusividad en el mercado y la fragmentación entre fabricantes en cuanto a la compatibilidad.

Por qué está ocurriendo esto?

Para mucha gente, la eliminación de la toma de auriculares de 3,5 mm de un teléfono inteligente parece más una degradación que una innovación en el diseño. La verdad es que no se trata de una actualización de diseño en absoluto, sino más bien de un movimiento hacia un hardware más propietario y exclusivo.

Me explico: Los auriculares solían ser simples dispositivos que se conectaban al conector de audio del teléfono. En una fracción de segundo, el audio del teléfono sonaba en tus oídos en lugar de los altavoces instalados en el teléfono. La mayoría de la gente sigue considerando que ésta es la función principal de un par de auriculares, pero otros tienden a querer más funciones.

La clavija de 3,5 mm es tan sencilla que los fabricantes de teléfonos no pueden saber qué tipo de auriculares tienes conectados a la clavija. Pero con Bluetooth todo cambia. Cada dispositivo tiene su propia huella digital. Aprovechando esta pequeña peculiaridad, una empresa puede ofrecer un acceso exclusivo a las funciones de un auricular en un smartphone concreto y, al mismo tiempo, imposibilitar su uso en otros.

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Los Buds del Google Pixel están diseñados para el Pixel 2. Puede seguir funcionando en una variedad de otros teléfonos, pero su función de traducción automática ya no estará disponible a menos que se empareje con el teléfono para el que inicialmente se «pensó». Por ejemplo, puedes usar los auriculares con un iPhone 7 u 8, pero solo funcionarán como un par de auriculares de uso diario.

Cómo fragmenta esto el mercado

El cambio de la probada toma de auriculares de 3,5 mm a una solución centrada en Bluetooth no solo cambiará el comportamiento de los consumidores, sino que también afectará a las prioridades de los fabricantes de smartphones. En su lugar, se centrarán en asegurarse de dar prioridad a sus propios productos.

Mientras que con las versiones anteriores de un iPhone se obtenían las mismas ventajas tanto si se utilizaban auriculares inalámbricos como con cable, ahora es necesario utilizar los PODS inalámbricos para obtener todas las funciones. El Pixel 2 y los Pixel Buds de Google se enfrentan a un problema similar.

Cuando cada fabricante tome medidas para jerarquizar sus productos, puede surgir una especie de guerra fría en la que los clientes se verán en la tesitura de tener que elegir el teléfono según unos criterios que antes no tenían en cuenta. «¿Este teléfono hace que mis auriculares funcionen de la manera que me gustaría?

» podría ser la pregunta que alguien se haría antes de tomar una decisión de compra. En definitiva, no veo que esta tendencia llegue a infiltrarse en el espacio de los teléfonos económicos, pero sí veo que algunos teléfonos insignia la tomarán y la utilizarán.

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Otras empresas (como Samsung) se han adelantado a la idea y han lanzado teléfonos con el conector de 3,5 milímetros. Puede que se convierta en una lucha estrictamente entre Google y Apple, pero es demasiado pronto para saber si es así.

¿Crees que otros fabricantes podrían eliminar las tomas de auriculares de sus teléfonos? Dinos lo que piensas en un comentario!